Si algo me caracteriza es que aunque soy muy intenso,
siempre me comporto como un caballero. No soy de flores ni cursiladas, pero sí
de tratar con tacto y hacer cómoda mi presencia. Últimamente ando sorprendido
conmigo mismo porque tengo una amiga que
está sacando de mí cosas que creía no tener. Y mira que la gente que me conoce
me tiene por un tío templao… vamos, que
no me descompongo fácilmente. Pues ESTA AMIGA consigue destemplarme.
Es sincera conmigo… algo se guarda, pero lo esencial lo sé,
y aún con todo, el otro día, al leer algo
(nada nuevo que no supiera ya) me alteré. No… no fue un enfado, para nada… fue
algo diferente
Sentí ganas de empotrarla contra la pared
En el sexo siempre llevo el control, y soy un poco cabroncete
administrando el placer de mi pareja. Pues aquí ni control ni gaitas. Mi
imaginación se calentó hasta el punto de “vivir” como la aprisionaba con mi
cuerpo, le bajaba las bragas y la follaba como un poseso…. diciéndole
barbaridades… yo, que nunca digo esas cosas. Y es que lo que estaba sintiendo
era un deseo brutal, pero también con un punto de rabia.
Un punto de rabia por no poder controlarme, por tener esa
sensación de estar vendido. Por no poder mantener el tipo. Por no poder ser más
frío… sobre todo cuando no soy del todo correspondido (por lo menos en
intensidad)
Todas estas sensaciones las viví el sábado por la noche… no
pude dormir hasta las cuatro. Fui al baño y me vi en el espejo con los labios
secos y la cara encendida. Una manita…. dos.
Y el domingo… medio atontao. Pero al mismo tiempo… otro
sentimiento extraño…. me sentí bien… feliz. Hay alguien que es capaz de
despertar en mí ese lado salvaje. Y eso me pone. Sé que estará ahí mucho
tiempo… pero el abrazo de hermano, para los venezolados

Me ha sorprendido tu blog y me ha encantado, sí. No me esperaba algo así. Un besazo .
ResponderEliminarOtro para tí
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