Por fin… puedo mirarla
a los ojos y adivinar lo que pasa por ellos. Tanto tiempo esperando. El
bullicio de la cafetería obliga a hablar alto. Pero yo no necesito hablar. Las
sensaciones las tengo en la piel. Su olor a hembra mezclado con el perfume de marca,
me altera. Noto un ligero hormigueo. Son los nervios.
No se lo he dicho, pero he leído mil veces sus blogs
eróticos (nunca le pongo comentarios). Me sorprendió la primera vez que la leí, y desde entonces nunca
ha dejado de hacerlo, no tanto por el
morbo, sino por la intensidad, la calidez, la cadencia de las sensaciones; por
su forma de describir los besos, de abrazar, de motivarte la imaginación hasta
el punto de sentir sus pezones duros contra el pecho (ayyyyyyyyy……), de
incrustarse en tu mente. Su deseo.
Me puede más la pasión que el morbo… y ella es pura pasión.
Su cuerpo…. su mente…
son una gran orquesta sinfónica, llena de matices, cromática (no he
dicho romántica eeeh!), con altos, bajos y mediopensionistas. No tengo oído para la música, lo reconozco, pero
sí para otras cosas… y soy capaz de leer sus partituras sin haber experimentado
todavía los sonidos…. Y cada vez que leo su partitura me muero. Todos los
instrumentos emiten sonidos, pero no todos suenan igual. Puede haber un violín
magnífico, con curvas de vértigo, que suena a lata… Y otro más normalito (a mí
me parece precioso, pero bueno, no se lo cree) con el que puedes interpretar
todas la melodías. Éste es el que quiero.
Sueño con tensar su cuerda hasta que me clave las uñas suplicándome
que acabe de una vez (aunque lo más probable es que me diga alguna barbaridad). Sueño con ser dueño absoluto de su placer… y
demostrárselo, para que no se confunda.
Sueño con ser director de esa orquesta e interpretar todo tipo de
melodías… no solo la carga a saco del general Custer en “Murieron con las botas
puestas”. Y sí, también sueño con cosas que he ido leyendo en sus blogs y que
me ponen, como acariciar su nuca y tirarle del pelo a lo Cromagnon (pero en
pijo) para poder decirle al oído las cosas que quiero hacerle… como sujetarle
la cabeza contra la almohada y embestirla
sin piedad mientras ella busca con la mano y encuentra… como ceñir sus caderas mientras me cabalga y
mi cuerpo se tensa…. como retorcer sus pezones mientras la masturbo lentamente(esto
ya es mío)… como creer morir cuando su boca se cierre donde ella sabe que me
volverá loco (he imaginado mil veces la sensación de tenerla ahí… alguien a la
que admiro tanto… no aguantaré, me saldrá el corazón por la boca pompompompom)….
como besarla con los labios ardiendo y entrelazar nuestras lenguas perdiendo la
noción del tiempo…
Y ya domada la fiera, recorrer su piel con las manos, sin
dejar ni un solo poro… reír, hablar… y cuando espabile, administrarle otra ración de medicina para
volver a apaciguarla… (no digas jaaaaaaaaaaaaaa…. que te veo) Eso me encanta.
Y que tenga muchas lagunas… todas las del mundo, ya me
encargaré yo de recordarle las cosas una y otra vez
Esos momentos son los que le dan vida a la vida, sin necesidad
de alterarla, de retorcerla, de hacer cambios profundos…. todavía
Es más que probable que me haya enamorado. Estas cosas no se pueden evitar. Pasan. Me
hace más vulnerable, pero no importa (bueno, sí, importa… pero qué coño puedo hacer). Nos
tenemos, disfrutamos, hablamos, reímos, nos metemos el uno con el otro,
disfrutamos incluso con las “peleas” (cuando la “veo” en jarras con la mirada
desafiante y ese “Qué!”… la violaría ya mismo… como me pone la capulla!)
Y nos tenemos en las bajadas, cuando nos necesitamos… cuando
no hay jajajajajas .
En lo demás… no pienso.
Es mi sueño de verano…. verte

Un blog muy musical :):)... jajaja, muy bonito.
ResponderEliminarEs que me gusta tanto orquestar... :-)
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