lunes, 29 de abril de 2013

La primera vez (1ª parte)






Estoy nervioso. Cuando me pasa eso tiendo a morderme el labio inferior de forma inconsciente. Miro a la gente que está sentada a mi alrededor. Son las diez de la mañana y hay ambiente en la cafetería. Hace dos años la vi por primera vez. Tenía tantas ganas, que me desplacé 150 km para estar un ratito, diez minutos, de pie… en medio de una marabunta de ingleses que habían soltado de algún aprisco. El primer contacto dice mucho… a veces para bien, y otras, para mal. En este caso, a la vuelta me equivoqué de carretera y me metí en una ciudad de la que me costó salir una hora… Es la prueba del algodón… me quedé agilipollao, no me había defraudado en absoluto… al contrario, mucho mejor de lo que  esperaba.

Más alta de lo que imaginaba (en parte porque iba sobre unas plataformas que la obligaban a caminar a pasitos cortos…. Eso me hizo gracia). Más delgada. Por las fotos parecía de complexión algo más fuerte, con formas más rotundas (no me gustan para nada las mujeres lánguidas… tipo suspiro evanescente). Esas diferencias son normales…. Las mujeres tienen cambios corporales que unas veces las hacen parecer de una manera y otras veces de otra.

Casi no me dejó hablar. Luego me contó que cuando se pone nerviosa habla mucho….. jajajajja, pues anda que el que escribe! Dios los cría…

Me sostuvo la mirada, pero solo en algunos momentos. La primera impresión es la de ser una niña buena, de colegio de pago, falda plisada y bragas de algodón 100%. Pero a esta elementa hay que conocerla bien.

Es una olla a presión. Si tuviera el pitorro ese que saca vapor, parecería un tren. Todo lo hace a velocidades de vértigo…. Pensar, trabajar, hablar, escuchar (como seas alguien de neurona lenta…. vas jodido). Tiene carácter, pero no suele echar su mal momento encima de los demás. Cuando se sobrecarga la forma que tiene de aliviar esa tensión es reír y follar. Ríe mucho…

Y a mí es lo que me descoloca. La ves con esa carita angelical de cantar en el coro de la Parroquia…. Y de repente te puede decir al oído: “Vámonos de aquí y fóllame ” No es como para tragar saliva?

La veo llegar. No puedo evitarlo, estoy nervioso. Y mira que nos conocemos. Saber que estamos allí para lo que estamos…. Para disfrutarnos durante unas horas.

Nota mis ojos encendidos. La muy capulla se está poniendo. Le encanta verme así. Se acerca y me  susurra al oido…. “Quiero que me hagas sentir muy puta”. Mierda! Llevo unos pantalones que no disimulan nada…

 

  

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